miércoles, 3 de octubre de 2012

Una pajarita



Un hombre estaba parado en su hambre, que le picoteaba el estomago, que le hacia acordar a su niñez, maldita pajarita del pasado que vuela y vuelve  nuevamente. Sus hijos jugaban con los alados, los acariciaban, los ataban y se los comían. Los vecinos denunciaron a la policía el asesinato de los plumíferos a manos de estos incipientes pequeños hijos de puta. El juez les dicto perpetua a los hambrientos y estuvieron entre rejas por miles de años. Cuando cumplieron condena las pajaritas los esperaban en Mitre y Pampa con formularios de la Asignaciòn Universal por Hijo. Pajaros de mierda sarcasmos del sistema, las cagaron a honderazos y las dejaron tiradas para que se las morfen los chocos.

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